domingo, 22 de marzo de 2009

se acabaron las lagrimas...

La violencia contra la mujer es una lacra que tenemos la obligación ética, moral y política de erradicarla.se trata de defender lo más valioso que tenemos las personas, nuestros derechos fundamentales, el derecho a la vida y a la integridad física y moral recogido en el artículo 15 de nuestra constitución de 1978. Es, en segundo término, una cuestión de Derechos Humanos que afecta a la dignidad de las Mujeres, y así lo ha reconocido la Organización de las Naciones Unidas, a través de la Declaración de su Asamblea General sobre la Eliminación de la violencia hacia la mujerNuestra obligación es prevenirla y no hay mejor forma de prevención que la educación y la concienciación social. Una buena educación es la base de una buena sociedad. Debemos educar a nuestros hijos en el respeto y la tolerancia hacia los demás. Estos dos valores, de respeto y tolerancia, son fundamentales, y tienen que volver a vertebrar nuestro sistema educativo español. Y concienciación social. Debemos instar a la sociedad a que tome parte de este asunto, nos afecta a todos como ciudadanos que lo padecemos. Debe tomar parte con medidas dirigidas a defender un sistema de valores construidos sobre la igualdad y el respeto mutuo entre hombres y mujeres. El mensaje que hay que transmitir es que vamos en serio y que hay salida para las mujeres maltratadas. La desigualdad entre mujeres y hombres es la semilla de una violencia que en lo que va de año ha quitado la vida de tantas mujeres y sencillamente no queremos ni podemos tolerarlo. A las mujeres que sufren la violencia hay que decirles que hay salida y está a vuestro alcance.El objetivo es apoyar y promover todas aquellas iniciativas que lleven a la igualdad real entre hombres y mujeres, a la creación de empleo femenino, a la lucha contra la discriminación y desde luego, contra toda agresión a la mujer. Es muy importante que los ciudadanos nos impliquemos, debemos hacer todo lo posible para parar estos crímenes. Debemos levantar nuestra voz y declarar la tolerancia cero contra los agresores. El peso de la ley, ténganlo por seguro, recaerá sobre los responsables de esta violencia machista.